UN LUGAR LLAMADO SILENCIO
Navidad 2013
A los que viven su natividad, en el día de después.
Hoy
quisiera tener las palabras más hermosas para expresar que algo nuevo comienza
a llenar el vacío que en mí estaba. Mas, ¿a quién dirigirme, ahora que ya no
percibo seres ajenos porque todos ellos
ocupan mi vacío? ¿A quién hablarle que no sea yo
mismo, a quién contarle mi alegría, si el prójimo soy yo? ¿A
quién transmitirle esta magia?
Un
coro de Ángeles ha encendido las estrellas y frenado todos los vientos; ha
iluminado la noche y establecido el silencio para que yo perciba mi corazón
enternecido y cálido, como refugio donde pasar la noche. Miro pues en mi interior y
acepto disolverme en esta realidad
recién nacida y gozar de la ternura y de la alegría despertadas, afirmándome en
ella como en roca firme sobre la que levantar mi casa. Quiero ser siempre lo
que ahora soy; quiero habitar en este nuevo sentimiento que ha resucitado en
mí; quiero vivir en el corazón del Niño, atarme a su vida y asomarme al mundo
desde su limpia mirada.
Cuidaré
de mí, de mi cuerpo y de mis actos; y
cuidaré de todo cuanto la vida ponga bajo mi protección. No me detendré a la
orilla del camino diciendo no puedo más, y cada día naceré con el renovado
sentimiento de que la vida, toda, sucede en el corazón de Dios.
Félix
Gracia
