sábado, 23 de febrero de 2013
LA RENUNCIA DEL PAPA ( o el Diablo redimido)
domingo, 17 de febrero de 2013
RETENER
lunes, 11 de febrero de 2013
ALIENTO DE VIDA (2)
jueves, 7 de febrero de 2013
ALIENTO DE VIDA
martes, 29 de enero de 2013
EL SUFRIMIENTO ÚTIL
lunes, 21 de enero de 2013
lunes, 14 de enero de 2013
sábado, 10 de marzo de 2012
“EMUNAH: El mensaje de Jesús en tiempos de crisis”
Queridos amigos/as;
Me complace informaros de mi nuevo curso: “EMUNAH: El mensaje de Jesús en tiempos de crisis”
FECHA DE CELEBRACIÓN:
Días 5 y 6 de Mayo de 2012
LUGAR:
Residencia San José
Avda. Reyes Católicos, 12
EL ESCORIAL (Madrid)
Encontraréis toda la información en el archivo adjunto, o visitando nuestra web: www.felixgracia.com
Recibid un cariñoso abrazo,
Información y Reservas:
Tel. 91 633 40 54
Me complace informaros de mi nuevo curso: “EMUNAH: El mensaje de Jesús en tiempos de crisis”
FECHA DE CELEBRACIÓN:
Días 5 y 6 de Mayo de 2012
LUGAR:
Residencia San José
Avda. Reyes Católicos, 12
EL ESCORIAL (Madrid)
Encontraréis toda la información en el archivo adjunto, o visitando nuestra web: www.felixgracia.com
Recibid un cariñoso abrazo,
Información y Reservas:
Tel. 91 633 40 54
jueves, 7 de julio de 2011
MÁS ALLÁ DE LA INDIGNACIÓN Amanece en la Puerta del Sol (3)
martes, 14 de junio de 2011
Vídeo creado y narrado cortesía de Cruz de Alcoy.
"espero que te guste, durante mucho tiempo me ha acompañado esta oración narrada por ti, ahora me da alegría poder hacer algo tan sencillo como lo que pediste.."
Nuestro agradecimiento a Cruz y a Encarnita. Gracias!
Texto:
http://felixgracia.com/ima
domingo, 29 de mayo de 2011
El Cuarto Camino (de 1993)
El Cuarto Camino - entrevista Félix Gracia - 1993
duración: 45'26" (click derecho -> abrir enlace en una pestaña nueva)
sábado, 21 de mayo de 2011
AMANECE EN LA PUERTA DEL SOL (2)
jueves, 19 de mayo de 2011
AMANECE EN LA PUERTA DEL SOL

miércoles, 18 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
Félix Gracia en Facebook
Gracias y abrazos a tod@s....
jueves, 6 de enero de 2011
UNA BICICLETA
lunes, 10 de mayo de 2010
UNA MIRADA AL MUNDO (2)

El mundo siempre habla de sí mismo, como tratándose de un ente único y egocéntrico en torno al cual girase la vida. O quizá porque son lo mismo, y desde esa identidad el mundo no es un lugar, sino un estado concreto de la vida: el único que hemos llegado a realizar y conocer, mientras otros mundos permanecen en nuestra intuición o en nuestros sueños.
Hoy me asomo a él con el sentimiento de que ya no habla de sí mismo, sino del mundo que le ha de suceder; como si su identidad se desvaneciera; como si su protagonismo ya no fuese algo propio, sino el heraldo de otra realidad emergente nacida de sus cenizas. Hoy percibo su omnímoda presencia como una suerte de advertencia, como si al mostrar aquello que se desmorona estuviera anunciando la novedad que empieza a nacer. Hoy, contemplo el acontecer de este mundo, presintiendo que tal vez ha comenzado la noche oscura que antecede al amanecer.
No hay temor en este sentimiento que presiente cercano el parto. Quizá porque el dolor posible y aun el riesgo inherentes a él resultan menores frente al gozo de recibir al nacido. Y sí hay, en cambio, una serena esperanza no exenta de curiosidad ante la experiencia del tránsito; del cómo será, porque el qué ya es adivinado.
Vivimos una experiencia de realidad en un mundo y en un planeta, y somos todo ello a la vez: el planeta, el mundo, la experiencia vivida y el experimentador. Unidos indisolublemente porque somos una unidad, y no partes aisladas que conviven. No hay destinos paralelos, diferentes, para lo que es uno. Somos un tren en continuo movimiento que viaja con todo su contenido hacia la próxima estación, que tampoco ha de ser última, en un viaje sin final cuya meta es el propio viaje.
Y el viaje es movimiento. Y el movimiento cambio. Cambio necesario e inevitable escrito con mayúsculas en el guión de la vida; a veces lento, casi inapreciable, como suministrado con calmantes. Otras quirúrgico, drástico y sin anestesia.
Las crónicas anticipadas aluden al tiempo presente en tanto que escenario de cambios profundos que afectan a la raíz, a la estructura del mundo actual en todas sus facetas: economía, política, justicia, religión…,y en las instituciones que las representan. Los poderosos arquetipos que rigen el devenir, los “dioses del cambio”, han entrado en actividad provocando ya situaciones de caos inesperadas y catastróficas, y una sensación generalizada de inestabilidad que es de por sí un aviso. Todo es convocado a una severa revisión tras la cual pocos elementos del paradigma actual podrán prevalecer.
Una nueva generación de hombres ha comenzado ya a nacer en nuestros hogares. Ellos son el recambio, los nuevos gestores del mundo naciente. A nosotros, los que vinimos antes, nos corresponde el gestionar ese cambio, el vivir la noche oscura hasta la llegada de un amanecer que deje en sus manos un mundo renovado, probablemente más equilibrado, más justo y más humano.
Hoy son escritos para nosotros aquellos versos de Walt Whitman: “Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo”.
Permaneceré despierto, mi lámpara encendida.
martes, 27 de abril de 2010
A VUELTAS CON EL SILENCIO
Poco después de escribir mi comentario titulado La Tebaida Berciana escuché decir a un amigo que “si te molesta el ladrido de los perros allí donde vayas hallarás perros que ladran”. Y recordé a Genadio, aquel anacoreta berciano que ordenó callar a las aguas del arroyo porque su murmullo perturbaba su santa meditación, imponiendo el silencio en el valle; y también a aquel otro monje que, encontrándose en una situación similar a la de Genadio no podía concentrarse en la oración porque el croar de unas ranas procedente de un cercano estanque lo distraía.martes, 20 de abril de 2010
UNA MIRADA AL MUNDO

El Worldwatch Institute of Washington es una prestigiosa institución con casi cuatro décadas de historia a sus espaldas que funciona como observatorio mundial. Cada año hace público el resultado de sus analíticas observaciones a modo de diagnóstico de la situación mundial, pronostica el futuro probable de acuerdo con las tendencias observadas y aconseja la adopción de medidas orientadas a hacer de éste un mundo habitable, humanizado y sano.
El informe de este año, elaborado por un colectivo de más de sesenta científicos y expertos incide en un diagnóstico de gravedad frecuentemente denunciado por éste y otros observatorios, cuya tendencia habría superado ya el punto de no retorno tras el cual sólo cabría esperar su inevitable desenlace.
Lo ya sabido e insistentemente denunciado desde diferentes foros alude al modelo que, en rigor, deberíamos llamar de “civilización”, y no sólo “modelo económico”, puesto que involucra a otros factores esenciales de la vida, como la cultura, el desarrollo personal, la salud, las relaciones, la convivencia, el bienestar, la realización como individuo..., la religión. Modelo que, tácita y explícitamente, orienta nuestras vidas y al que seguimos y obedecemos desde la presunción de que así progresamos hacia la felicidad, ignorando o no queriendo reconocer que se asienta sobre una premisa irrealizable y por tanto falsa.
El aludido modelo, ignorando la naturaleza del alma y en descuido de los valores esenciales del ser humano, viene a decir que a mayor consumo mayor bienestar. No lo afirma de manera explícita, pero así lo cree y transmite desde el momento que utiliza como indicador del progreso el denominado PIB (Producto Interior Bruto), que refleja la suma de bienes producidos y consumidos por la sociedad; es decir, la actividad a secas, sin tomar en consideración el grado de bienestar de las personas. El mensaje tácito así lanzado relaciona el consumo con la calidad de vida y convierte el “consumismo” que suscita en la ética del progreso y del bienestar. Desde el punto de vista de un modelo así, basado en el continuo consumo de recursos como garantía de progreso, el objetivo lógico del mismo consistirá en mantener el PIB en crecimiento constante, lo cual resulta inviable en un contexto que es limitado (el planeta) y, por tanto, imposible de mantener en el tiempo.
Esta es la denuncia que se viene repitiendo desde el año 1972, fecha en la que fue publicado el informe del Club de Roma titulado Los límites del crecimiento, puesta una vez más en el punto de mira por el Worldwatch Institute, que insiste en la necesidad de abrir los ojos a la realidad de que no es posible el crecimiento ilimitado en la Tierra, y en la igualmente necesidad de llevar a cabo un cambio de paradigma que reconociendo las negativas repercusiones del actual (lo que algunos llaman enfermedad del consumismo) tanto sobre el propio planeta (ecológicas) como sobre el bienestar de las personas (sociales), valore la calidad de vida y la sostenibilidad por encima del consumo.
La alternativa propuesta por el Worldwatch Institute me hace recordar mi época de estudiante de economía, tiempo en el que descubrí el término económico llamado decrecimiento, inspirado en la rompedora teoría de N. Georgescu-Roegen, que a su vez está basada en el segundo principio de la Termodinámica y la influencia de la entropía en los procesos económicos. El decrecimiento viene a ser la otra cara de la moneda del modelo basado en la producción y el consumo como indicadores del crecimiento y en el PIB, que es su instrumento de medida. Y propone, en cambio, una nueva actitud basada en consumir menos, pero mejor; en dedicar menos tiempo al trabajo y más tiempo a vivir.
Hoy creo que detrás del decrecimiento se oculta un sentimiento profundamente humano a favor de la vida sencilla, donde no gobiernen los deseos que desencadenan la ambición, y sí en cambio la moderación que nos hace solidarios con la necesidad del otro.






